Problemas del espacio público: farolas, aceras, bancos, papeleras y contenedores, parques, señales, accesibilidad, animales abandonados o heridos, y conductas incívicas que se repiten en un sitio.
Información útil: dónde exactamente, desde cuándo y si hay peligro.
Apoyar («A mí también me pasa») en lugar de repetir un aviso que ya existe. Suma más fuerza que abrir otro.
Datos de personas: nombres, apodos, direcciones de casas concretas, teléfonos, matrículas o cualquier dato que permita identificar a alguien.
Fotos en las que se reconozca a personas o matrículas. Antes de enviarlas, arrastra sobre caras y matrículas para taparlas, o haz la foto sin ellas.
Insultos, amenazas, acoso o discriminación por cualquier motivo.
Política: propaganda de partidos o campañas electorales, ni a favor ni en contra de nadie. Tu Raspeig es neutral.
Publicidad fuera de los anuncios marcados, spam o enlaces comerciales.
Asuntos privados: problemas dentro de una comunidad de vecinos, disputas entre particulares o quejas sobre un negocio concreto.
Denuncias de delitos o emergencias: llama al 112.
Contenido falso o avisos repetidos a propósito.
Todos los avisos se revisan antes de publicarse. Normalmente en menos de 48 horas, aunque lo hacen voluntarios y a veces tardará más.
Si un aviso no cumple las normas, no se publica y te decimos el motivo en el propio aviso.
Si una foto muestra a alguien o una matrícula, moderación la tapa o la quita.
Si es igual que uno que ya existe, lo marcamos como duplicado y tu apoyo se suma al original.
Si alguien incumple las normas de forma grave o repetida, bloqueamos la cuenta.
En revisión: solo lo ves tú y moderación.
Publicado: aparece en el mapa y cualquier vecino puede apoyarlo.
Enviado: se lo hemos hecho llegar al Ayuntamiento.
En marcha y arreglado: lo actualizamos cuando sabemos algo.
No podemos obligar al Ayuntamiento a arreglar nada. Lo que sí hacemos es que cada aviso quede a la vista de todos hasta que se resuelva.